El violador queda libre, y los peperos no convocan manifestaciones para protestar
Alejandro Martínez Singul, conocido como 'el segundo violador de L'Eixample, el
pasado 20 de mayo salió de la prisión de Can Brians (Barcelona) después de pasar
16 de los 65 años a los que fue condenado en 1992 por cinco violaciones, cinco
agresiones y cuatro intentos más de agresión sexual.
Todas sus víctimas, eran menores de edad, siendo la mayoría menores de 12 años.
Según los especialistas, consideran que no está rehabilitado, por lo que hay una
alta posibilidad de que reincida.
Durante el tiempo que permaneció en prisión, no obtuvo los beneficios que le
permitieran salir de permiso, ya que se determinó que en su salida de la cárcel,
podría reincidir.
El temor a que reincida es tal que, se ha decidido tener un cierto control sobre él,
con la finalidad de evitar que pudiera volver a cometer alguna
violación. Obviamente, al quedar libre, las autoridades no deberían controlarle,
pero también es cierto que, en caso de producirse una violación, la victima sería la
perjudicada directa. Sin duda, es todo un dilema, ya que en principio, no se debería
controlar a alguien que ya ha cumplido su condena, pero de igual manera, es
temerario que tenga plena libertad de movimiento para volver a violar.
Es de desear, que no vuelva a violar, esperemos que los especialistas se
equivoquen, y consecuentemente esta persona no vuelva a causar daños.
Considero que seguramente, sería conveniente que se reflexionase sobre la
cuestión, y estudiar la forma idónea que, permita mediante la ley, encontrar el
sistema más adecuado para evitar que la ley siga siendo temeraria.
Seguramente, condenas de mayor cantidad de años, podría ser lo mas adecuado, e
incluso, hasta la cadena perpetua, pero lógicamente, siempre teniendo en cuenta
los condicionantes de cada caso.
Como era de esperar, los mentirosos de la formación política que aspira a conseguir
hacerse con las riendas del gobierno, no se han exclamado por la puesta en libertad
del violador, cosa que sí ocurrió cuando Iñaki de Juana Chaos que, estaba
condenado por un delito de opinión, se le cambio la situación penitenciaria, lo cual
simplemente significaba que aun continuaba en régimen de privación de libertad. La
diferencia entre ambos casos, es que el violador sí ha quedado libre, y sin embargo
no se han acordado de las víctimas del violador, como si estás victimas no fueran
importantes para eso que aspiran al gobierno.
Ahora, al quedar libre el violador, no he visto que los peperos convoquen
manifestaciones para quejarse de que se cumple la ley. Imagino que la cuestión del
violador no da votos, y por eso les es igual que quede en libertad, o que las
victimas tengan miedo, o que pudiera volver a reincidir.

berraondo dijo
Ya sabemos como son los peperos. Han hecho un uso del terrorismo sin escrúpulos, y ojalá las urnas les castiguen. Claro que debieran haberse manifestado, tienen las mismas razones. Claro que son unos hipócritas y sinvergüenzas...
27 Mayo 2007 | 11:18 PM